Falleció Maria Eugenia Lourido rscj

MONICIÓN DE ENTRADA DE LA EUCARISTÍA DE MARIÚ

 

Nos encontramos para celebrar la vida de una mujer que se entregó sin medida en la Congregación del Sagrado Corazón, fundada hoy hace 207 años, cuya finalidad ha sido “descubrir y manifestar el Amor de un Dios que se hizo hombre”.
“Quiero ser pan partido y compartido”… fueron palabras que siempre estaban en los labios de nuestra querida Mariú y podemos decir que no solo fueron palabras sino que fue su vida.
Darse, estar siempre atenta a las necesidades de los demás y entregarse con la simplicidad del pan que nutre y alimenta.
Quien de nosotros, no tiene un testimonio de lo que significó Mariú en su vida ?
Quién acudió a ella y no recibió una respuesta…?
Su mente abierta, siempre creativa, hacía que cambiara espacios, transformara lugares, buscara alternativas y encontrara soluciones, no una, sino múltiples.
Eso, la hacía impredecible, poco convencional, buena conversadora, agradable en su trato. Era su forma de vivir a su Dios y de manifestar su Amor a cuántos la rodeaban.
Planeación, proyectos, cuadros, dibujos, colores, música, eran su agenda, siempre abierta, con la posibilidad de ser modificada con cualquier “guiño” que le hicieran para cambiar el programa, así le decía alguna vez una de sus hermanas de comunidad.
Clare, nuestra Madre General escribe de ella en esta ocasión: “Escribo con lágrimas en los ojos, pensando en esta gran mujer que ha dado todo su ser a Dios, a la Sociedad del Sagrado Corazón, a la Provincia de Colombia, a todos sus seres queridos…
Otras dice: Ciertamente, Mariú, desde la casa del Padre nos seguirá acompañando y siempre preparando un lugar, así como ¡preparó tantos lugares en su vida!.
Mujer llena de alegría, de entusiasmo, de sueños y más sueños; intuiciones y transformaciones. Una mujer apasionada de la vida, le encantaban las aventuras. Nos transmitió siempre positivismo y sobre todo sabía sacar lo mejor de las personas”, son mucho más los testimonios que podría citar pero no terminaríamos hoy.
Esta Eucaristía que celebraremos, es de acción de gracias a Dios por su vida, con la seguridad que ella continuará el camino con todos aquellos que la hemos conocido y querido, buscando siempre alternativas para vivir de una manera más justa y más humana, donde los bienes de la tierra sean mejor repartidos y compartidos, como Mariú siempre lo buscó y muchas veces lo logro…

Margarita Gutierrez  rscj